Rejillas de impulsión fabricadas en aluminio, de doble y simple deflexión, con lamas frontales horizontales
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Las rejillas de impulsión son elementos fundamentales en los sistemas de ventilación, ya que permiten distribuir el aire acondicionado o calefaccionado de manera uniforme en el espacio.
- Las rejillas de impulsión de simple y doble deflexión, tienen las siguientes características:
- Material:
- Fabricadas en aluminio, un material ligero, resistente y duradero.
- Garantizan resistencia a la corrosión, incluso en ambientes húmedos o industriales.
- Su ligereza facilita la instalación y mantenimiento, reduciendo el riesgo de deformaciones o daños.
- Tipos de deflexión doble y simple
- Deflexión simple: permite dirigir el flujo de aire en una sola dirección, ideal para situaciones donde se requiere un patrón de ventilación lineal o focalizado.
- Deflexión doble: permite ajustar la dirección del aire tanto horizontal como verticalmente, ofreciendo mayor control de la distribución y mejorando la uniformidad de la climatización en todo el recinto.
- Lamas frontales horizontales
- Permiten dirigir el aire a lo largo de la sala y distribuirlo de forma más uniforme.
- Ayudan a evitar corrientes incómodas, mejorando el confort térmico de los ocupantes.
- Su disposición facilita el mantenimiento y limpieza, evitando acumulación de polvo y garantizando la eficiencia del sistema.
- Este tipo de rejilla se utiliza habitualmente en oficinas y edificios industirales, naves y talleres, hospitales, hoteles y auditorios.
PRESTACIONES ÚNICAS
Diseñada para ahorrar, pensada para tu bienestar
Accesorios
Reseñas
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Preguntas frecuentes
Dependiendo de la industria y procesos, se pueden instalar:
- Sistemas de doble flujo con recuperación de calor para mantener temperatura constante y eficiencia energética.
- Extractores localizados o de extracción general para eliminar contaminantes específicos.
- Sistemas modulares que permiten escalar la capacidad según la producción o ampliaciones futuras.
- Control automatizado que ajusta caudal de aire y recuperación de calor según la ocupación, CO₂ o condiciones de proceso.
La combinación adecuada depende de un estudio técnico previo del espacio, los volúmenes de aire necesarios y los contaminantes presentes.
La recuperación de calor permite reutilizar hasta un 70-80 % de la energía del aire extraído, reduciendo significativamente la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. En grandes volúmenes industriales, esto se traduce en ahorro de miles de euros al año, además de reducir la huella de carbono del edificio y mejorar la sostenibilidad de la operación.
El dimensionado requiere un análisis detallado de:
- Volumen total de la nave o planta.
- Número de ocupantes y turnos.
- Cargas térmicas y pérdidas de calor.
- Tipo y cantidad de contaminantes (polvo, vapores químicos, gases).
- Normativa local de ventilación y calidad del aire.
Un diseño correcto asegura que el sistema mantenga renovación de aire adecuada, eficiencia energética y control de contaminantes, evitando sobredimensionamiento costoso o sistemas insuficientes.
El mantenimiento industrial es más complejo que en doméstico o comercial y suele incluir:
- Limpieza y sustitución periódica de filtros de aire.
- Revisión de intercambiadores de calor para mantener eficiencia.
- Control de ventiladores y motores, lubricación y verificación de caudales.
- Comprobación de automatismos y sensores que regulan la ventilación según la ocupación o CO₂.
Un plan de mantenimiento preventivo reduce averías, garantiza la eficiencia del sistema y asegura cumplimiento normativo.