Compuerta cortafuegos rectangular con una resistencia al fuego hasta 120 minutos y fabricada en chapa galvanizada.
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Estas compuerta cortafuegos rectangular está diseñada para su instalación en sistemas de ventilación y climatización, ofreciendo una resistencia al fuego de hasta 120 minutos y garantizando una eficaz compartimentación en caso de incendio. Su diseño optimizado permite una pérdida de carga mínima, asegurando el correcto funcionamiento del sistema en condiciones normales.
- Fabricada con cuerpo de chapa galvanizada, incorpora junta intumescente que se expande con el calor para asegurar el sellado frente al fuego y el humo. Dispone de fusible térmico tarado a 72 °C, que provoca el cierre automático de la compuerta cuando se alcanza la temperatura de activación.
- El mecanismo de control situado fuera de la pared facilita el acceso, la inspección y el mantenimiento. La compuerta está aprobada para montaje en pared maciza, losa maciza y pared flexible, ofreciendo una gran versatilidad de instalación.
- Cuenta con estanqueidad al aire clase C según la norma EN 1751 y ha sido ensayada conforme a EN 1366-2 con una presión de hasta 500 Pa, garantizando su fiabilidad y cumplimiento normativo.
- Existe disponible una gran variedad de dimensiones, de 200 a 800 mm de anchura.
PRESTACIONES ÚNICAS
Diseñada para ahorrar, pensada para tu bienestar
Accesorios
Reseñas
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Preguntas frecuentes
Dependiendo de la industria y procesos, se pueden instalar:
- Sistemas de doble flujo con recuperación de calor para mantener temperatura constante y eficiencia energética.
- Extractores localizados o de extracción general para eliminar contaminantes específicos.
- Sistemas modulares que permiten escalar la capacidad según la producción o ampliaciones futuras.
- Control automatizado que ajusta caudal de aire y recuperación de calor según la ocupación, CO₂ o condiciones de proceso.
La combinación adecuada depende de un estudio técnico previo del espacio, los volúmenes de aire necesarios y los contaminantes presentes.
La recuperación de calor permite reutilizar hasta un 70-80 % de la energía del aire extraído, reduciendo significativamente la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. En grandes volúmenes industriales, esto se traduce en ahorro de miles de euros al año, además de reducir la huella de carbono del edificio y mejorar la sostenibilidad de la operación.
El dimensionado requiere un análisis detallado de:
- Volumen total de la nave o planta.
- Número de ocupantes y turnos.
- Cargas térmicas y pérdidas de calor.
- Tipo y cantidad de contaminantes (polvo, vapores químicos, gases).
- Normativa local de ventilación y calidad del aire.
Un diseño correcto asegura que el sistema mantenga renovación de aire adecuada, eficiencia energética y control de contaminantes, evitando sobredimensionamiento costoso o sistemas insuficientes.
El mantenimiento industrial es más complejo que en doméstico o comercial y suele incluir:
- Limpieza y sustitución periódica de filtros de aire.
- Revisión de intercambiadores de calor para mantener eficiencia.
- Control de ventiladores y motores, lubricación y verificación de caudales.
- Comprobación de automatismos y sensores que regulan la ventilación según la ocupación o CO₂.
Un plan de mantenimiento preventivo reduce averías, garantiza la eficiencia del sistema y asegura cumplimiento normativo.