Difusor rotacional disponible con 16, 20 y 48 ranuras para una distribución de aire uniforme.
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Difusores rotacionales de diseño cuadrado, con medidas exteriores de 593 × 593 mm, ideales para su instalación en techos modulares estándar.
- Están fabricados sobre una placa lacada en blanco y ofrecen un acabado estético que se integra fácilmente en cualquier espacio interior.
- Existen modelos con 16, 20 o 48 ranuras que proporcionan un flujo de aire uniforme y regulable, asegurando confort térmico y distribución eficiente del aire, reduciendo corrientes molestas y optimizando la climatización del ambiente.
- Son adecuados para instalaciones residenciales, comerciales e industriales, combinando funcionalidad, durabilidad y diseño discreto en un mismo producto.
PRESTACIONES ÚNICAS
Diseñada para ahorrar, pensada para tu bienestar
Accesorios
Reseñas
Aún no hay reseñas. Sé el primero en escribir uno.
Preguntas frecuentes
Dependiendo de la industria y procesos, se pueden instalar:
- Sistemas de doble flujo con recuperación de calor para mantener temperatura constante y eficiencia energética.
- Extractores localizados o de extracción general para eliminar contaminantes específicos.
- Sistemas modulares que permiten escalar la capacidad según la producción o ampliaciones futuras.
- Control automatizado que ajusta caudal de aire y recuperación de calor según la ocupación, CO₂ o condiciones de proceso.
La combinación adecuada depende de un estudio técnico previo del espacio, los volúmenes de aire necesarios y los contaminantes presentes.
La recuperación de calor permite reutilizar hasta un 70-80 % de la energía del aire extraído, reduciendo significativamente la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. En grandes volúmenes industriales, esto se traduce en ahorro de miles de euros al año, además de reducir la huella de carbono del edificio y mejorar la sostenibilidad de la operación.
El dimensionado requiere un análisis detallado de:
- Volumen total de la nave o planta.
- Número de ocupantes y turnos.
- Cargas térmicas y pérdidas de calor.
- Tipo y cantidad de contaminantes (polvo, vapores químicos, gases).
- Normativa local de ventilación y calidad del aire.
Un diseño correcto asegura que el sistema mantenga renovación de aire adecuada, eficiencia energética y control de contaminantes, evitando sobredimensionamiento costoso o sistemas insuficientes.
El mantenimiento industrial es más complejo que en doméstico o comercial y suele incluir:
- Limpieza y sustitución periódica de filtros de aire.
- Revisión de intercambiadores de calor para mantener eficiencia.
- Control de ventiladores y motores, lubricación y verificación de caudales.
- Comprobación de automatismos y sensores que regulan la ventilación según la ocupación o CO₂.
Un plan de mantenimiento preventivo reduce averías, garantiza la eficiencia del sistema y asegura cumplimiento normativo.