Equipo de ventilación diseñado para crear una barrera de aire invisible en accesos y puertas, que impide la entrada de aire exterior con una temperatura distinta a la interior y se integra con los sistemas de climatización existentes para mejorar el confort y la eficiencia energética del espacio.
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Equipo de ventilación que crea una barrera invisible creando una cortina de aire y generando un flujo continuo que forma una barrera invisible en puertas o accesos abiertos.
- Evita la entrada de aire exterior con temperatura diferente a la interior, manteniendo la climatización del espacio sin pérdida de energía.
- Además, protege el ambiente interior de corrientes de frío o calor, mejorando el confort de clientes, trabajadores o visitantes.
- Su flujo de aire puede ajustarse según altura de instalación y ancho de la puerta para garantizar una barrera uniforme.
- La cortina de aire se combina con equipos de calefacción, refrigeración o ventilación existentes, de manera que:
- Reduce la carga térmica de los sistemas de climatización.
- Mantiene la temperatura interior constante, disminuyendo el consumo energético.
- Permite un funcionamiento eficiente en espacios de gran afluencia de personas o mercancías.
- Las aplicaciones más comunes, son supermercados y comercios, teatros, salas de reuniones, hoteles, oficinas, talleres y almacenes.
- Además, este equipo ayuda a:
- Prevenir de humo, contaminación, insectos y olores.
- Mantener la temperatura del interior del espacio.
- Incorporar una barrera contra el humo, evitando su propagación entre ambientes.
- Controlar insectos y mosquitos, evitando que entren al interior.
PRESTACIONES ÚNICAS
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Preguntas frecuentes
El mantenimiento básico de estos sistemas consiste en revisar y cambiar los filtros periódicamente (generalmente cada 6–12 meses según el uso y la calidad del aire exterior), así como comprobar el estado del intercambiador de calor y los ventiladores. Un mantenimiento regular asegura la eficiencia energética, la calidad del aire y la fiabilidad del sistema a largo plazo.
El dimensionado depende del volumen del espacio, el número de ocupantes, el tipo de actividad, las tasas de renovación de aire específicas y las normativas locales. Un estudio técnico profesional asegura que el sistema cumpla con los requisitos de renovación de aire, niveles de CO₂ y eficiencia energética, evitando sistemas sobredimensionados o insuficientes.
La ventilación de simple flujo extrae aire interior y lo reemplaza con aire exterior sin recuperar energía térmica, lo que puede causar pérdidas de calor importantes.
La ventilación de doble flujo con recuperación de calor utiliza un intercambiador que transfiere la energía térmica del aire saliente al aire entrante, reduciendo las pérdidas de energía y mejorando la eficiencia energética del sistema en ambientes comerciales
Los recuperadores de calor permiten reutilizar la energía del aire extraído para precalentar o preacondicionar el aire entrante, reduciendo la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. Esto se traduce en un ahorro importante en costes operativos, especialmente en edificios con elevada ocupación o uso continuo.