Boca de ventilación circular con orificio central regulable manualmente, disponible en acero o PVC con acabado blanco RAL 9010.
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Las bocas de ventilación circulares con orificio central se utilizan para la extracción de aire con regulación manual. Su control es muy sencillo y son altamente eficaces del caudal de ventilación en interiores. Su aro central giratorio permite equilibrar fácilmente el flujo de aire según las necesidades del espacio, sin necesidad de herramientas adicionales.
- Están disponibles en acero o PVC, con acabado en blanco RAL 9010, lo que garantiza un diseño discreto y estéticamente integrado en cualquier tipo de instalación. La versión en PVC resulta especialmente adecuada para estancias pequeñas y con alta humedad, como baños o cocinas, gracias a su resistencia a la corrosión y al moho.
- Su instalación es rápida y sencilla tanto en paredes como en techos, adaptándose a múltiples configuraciones de sistema. Estas bocas permiten un rango de caudal de 15 a 400 m³/h, ofreciendo flexibilidad para distintos tipos de ambientes y necesidades de ventilación.
PRESTACIONES ÚNICAS
Diseñada para ahorrar, pensada para tu bienestar
Accesorios
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Preguntas frecuentes
Dependiendo de la industria y procesos, se pueden instalar:
- Sistemas de doble flujo con recuperación de calor para mantener temperatura constante y eficiencia energética.
- Extractores localizados o de extracción general para eliminar contaminantes específicos.
- Sistemas modulares que permiten escalar la capacidad según la producción o ampliaciones futuras.
- Control automatizado que ajusta caudal de aire y recuperación de calor según la ocupación, CO₂ o condiciones de proceso.
La combinación adecuada depende de un estudio técnico previo del espacio, los volúmenes de aire necesarios y los contaminantes presentes.
La recuperación de calor permite reutilizar hasta un 70-80 % de la energía del aire extraído, reduciendo significativamente la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. En grandes volúmenes industriales, esto se traduce en ahorro de miles de euros al año, además de reducir la huella de carbono del edificio y mejorar la sostenibilidad de la operación.
El dimensionado requiere un análisis detallado de:
- Volumen total de la nave o planta.
- Número de ocupantes y turnos.
- Cargas térmicas y pérdidas de calor.
- Tipo y cantidad de contaminantes (polvo, vapores químicos, gases).
- Normativa local de ventilación y calidad del aire.
Un diseño correcto asegura que el sistema mantenga renovación de aire adecuada, eficiencia energética y control de contaminantes, evitando sobredimensionamiento costoso o sistemas insuficientes.
El mantenimiento industrial es más complejo que en doméstico o comercial y suele incluir:
- Limpieza y sustitución periódica de filtros de aire.
- Revisión de intercambiadores de calor para mantener eficiencia.
- Control de ventiladores y motores, lubricación y verificación de caudales.
- Comprobación de automatismos y sensores que regulan la ventilación según la ocupación o CO₂.
Un plan de mantenimiento preventivo reduce averías, garantiza la eficiencia del sistema y asegura cumplimiento normativo.