Estas rejillas están diseñadas para la extracción o retorno de aire en sistemas de ventilación y climatización, específicamente para integración en falsos techos modulares con perfilería vista, ofreciendo un flujo eficiente y un acabado estético uniforme.
PRESTACIONES PRINCIPALES
- Las aletas están inclinadas a 45° y son fijas, lo que permite dirigir el aire de retorno de manera eficiente hacia los conductos.
- Esta inclinación optimiza la captación del aire y minimiza turbulencias, evitando ruidos y zonas de presión negativa en el espacio.
- Al ser fijas, no requieren ajuste manual ni mantenimiento constante, garantizando un rendimiento estable a lo largo del tiempo.
- Estas rejillas no incorporan marco exterior, lo que permite su integración directa en techos modulares con perfilería vista, dejando un acabado limpio y uniforme.
- Fabricadas en aluminio, son rejillas ligeras, resistentes y con alta durabilidad.
- Garantiza resistencia a la corrosión, incluso en ambientes con humedad o con sistemas de climatización exigentes.
- La instalación de estas rejillas son en falsos techos modulares, muy frecuente en oficinas, auditorios, hoteles, comercios y salas de reuniones.
PRESTACIONES ÚNICAS
Diseñada para ahorrar, pensada para tu bienestar
Accesorios
Reseñas
Aún no hay reseñas. Sé el primero en escribir uno.
Preguntas frecuentes
Dependiendo de la industria y procesos, se pueden instalar:
- Sistemas de doble flujo con recuperación de calor para mantener temperatura constante y eficiencia energética.
- Extractores localizados o de extracción general para eliminar contaminantes específicos.
- Sistemas modulares que permiten escalar la capacidad según la producción o ampliaciones futuras.
- Control automatizado que ajusta caudal de aire y recuperación de calor según la ocupación, CO₂ o condiciones de proceso.
La combinación adecuada depende de un estudio técnico previo del espacio, los volúmenes de aire necesarios y los contaminantes presentes.
La recuperación de calor permite reutilizar hasta un 70-80 % de la energía del aire extraído, reduciendo significativamente la necesidad de calefacción o refrigeración adicional. En grandes volúmenes industriales, esto se traduce en ahorro de miles de euros al año, además de reducir la huella de carbono del edificio y mejorar la sostenibilidad de la operación.
El dimensionado requiere un análisis detallado de:
- Volumen total de la nave o planta.
- Número de ocupantes y turnos.
- Cargas térmicas y pérdidas de calor.
- Tipo y cantidad de contaminantes (polvo, vapores químicos, gases).
- Normativa local de ventilación y calidad del aire.
Un diseño correcto asegura que el sistema mantenga renovación de aire adecuada, eficiencia energética y control de contaminantes, evitando sobredimensionamiento costoso o sistemas insuficientes.
El mantenimiento industrial es más complejo que en doméstico o comercial y suele incluir:
- Limpieza y sustitución periódica de filtros de aire.
- Revisión de intercambiadores de calor para mantener eficiencia.
- Control de ventiladores y motores, lubricación y verificación de caudales.
- Comprobación de automatismos y sensores que regulan la ventilación según la ocupación o CO₂.
Un plan de mantenimiento preventivo reduce averías, garantiza la eficiencia del sistema y asegura cumplimiento normativo.