aire acondicionado A

Si has comprado recientemente un equipo de aire acondicionado para tu vivienda, es más que probable que te hayas fijado en que incluye una etiqueta energetica que muestra datos relacionados con las prestaciones, la eficiencia y el nivel sonoro.

Conocer su significado es de gran utilidad de cara a comprar un climatizador. Permite disponer de información completa y precisa sobre un producto, facilitando que se puedan comparar las prestaciones de un modelo u otro, independientemente de la marca. Por tanto,  ayuda a tomar decisiones de compra.

Se trata de una etiqueta obligatoria y estandarizada para dispositivos conectados a la red eléctrica con potencia nominal inferior a 12kW. Es decir, equipos domésticos. Todo empezó el 1 de enero de 2011, cuando  entró en vigor el Reglamento Europeo 626/2011.

En él se estableció cómo debía ser físicamente esa etiqueta y la información que debía contener. Su implementación comenzó en enero de 2013, fecha desde la que resulta obligatoria para los equipos nuevos que se comercializan en el mercado.

Coincidiendo con el lanzamiento de esta etiqueta, “nacieron” los conceptos de SEER y SCOP para calcular el rendimiento energético en sistemas de climatización. Ambos se incorporaron al etiquetado, mostrando la eficiencia de manera estacional y basada en cargas parciales. Además la escala de valoración energética quedó enmarcada de la A hasta la G.

En el 2015, se incorporaron al etiquetado una serie de modificaciones en pos de potenciar los equipos de mayor rendimiento y eficiencia, e ir retirando del mercado los que tienen un peor comportamiento medioambiental:

– Dentro de la categoría A se incorporaron las especificaciones A+++, A++ y A+: Los equipos con mejores rendimientos dentro de la A puede empezar a diferenciarse.

–  Se eliminó la valoración energética G.

–  Se añade el régimen de consumo anual del equipo: Se debe estimar tanto si trabaja a máxima potencia como si trabaja a medio régimen.

– Se incorpora el doble etiquetado energético: Los aires acondicionados con bomba de calor pasan a tener una valoración energética para refrigeración y otra para calefacción en la que debe especificarse el resultado en cada una de las 3 zonas climáticas existentes en Europa.

En la siguiente etiqueta de uno de los modelos de Kosner, podéis ver claramente lo que os acabamos de contar:

La nueva etiqueta energética aire acondicionado

Con este etiquetado ganan los compradores y también ganamos las marcas que apostamos por la calidad, el rendimiento y la eficiencia. Si estás pensado en comprar un equipo de climatización, presta atención a su etiqueta, te harás una idea más completa y tendrás más argumentos para decidirte por una u otra opción.