Los sistemas inverter proporcionan una temperatura más estable, sin cambios bruscos y con un menor consumo energético.

Inverter-Aire-Acondicionado

En los últimos años, la palabra Inverter se ha convertido en el apellido de los equipos de climatización. Como casi todos los tecnicismos que acompañan a los dispositivos electrónicos, a la mayoría nos suena y sabemos que aporta ventajas frente a los que no lo tienen. Sin embargo, más allá de esto, poco sabemos decir del Inverter. Por eso, en este artículo os contaremos cómo funciona para ayudaros a entender mejor sus beneficios.

En primer lugar una aclaración: la tecnología Inverter no es exclusiva del aire acondicionado. Y es que Inverter se denomina a todo dispositivo que es capaz de regular el voltaje, la corriente y la frecuencia de alimentación de un aparato eléctrico.

¿Cuál es su aplicación en los sistemas de climatización?

En los equipos de aire acondicionado esta tecnología la encontramos en el compresor y su función es regular su velocidad convirtiéndola en constante, aumentando así su eficiencia. Os lo explicamos con más detalle.

1.  El aire acondicionado se alimenta de la red eléctrica de la vivienda en corriente alterna (50 Hz. y 230 V, en Europa).

2. El dispositivo inverter modula esta corriente de entrada y la transforma en una corriente de salida que alimente al compresor con frecuencia variable, que varíe en un rango de entre 30-90 Hz, por ejemplo, y una tensión de entrada también variable.

3.  El compresor podrá girar a distintas velocidades en función de la temperatura demandada en cada momento, permitiendo que la adaptación a la demanda sea más eficaz y rápida, reduciéndose el consumo eléctrico.

Es decir, el compresor no llega nunca a pararse totalmente, sino que va regulando su velocidad. La temperatura requerida se alcanza mucho más rápidamente y como se reduce el régimen de giro del compresor a medida que nos aproximamos a la misma, se disminuye el consumo eléctrico.

¿Qué ocurre en los equipos No Inverter?

El compresor funciona siempre a velocidad y rendimiento máximo, hasta alcanzar la temperatura deseada. En este momento se detiene y cuando la temperatura se vuelve a alejar de la deseada, vuelve a entrar en funcionamiento a máxima potencia.

Con este tipo de sistema, se producen altibajos de temperatura y picos de consumo, repercutiendo directamente tanto al confort de los ambientes como al gasto energético y la durabilidad de los propios equipos.

La tecnología inverter está presente en las distintas gamas de soluciones de climatización que ofrecemos en Kosner y adquiere especial importancia en los equipos Split que están equipados con compresores de última generación DC Inverter que mejoran hasta en un 40% el rendimiento y reducen hasta un 50% el consumo eléctrico.