Potencia aire acondicionado

Una de las primeras cuestiones que se plantean al comprar un equipo de aire acondicionado es la potencia correcta para refrigerar la estancia donde vamos a colocarlo. ¿Cuántas frigorías son necesarias?

La respuesta precisa es mucho más compleja de lo que parece, aunque sí podamos tener referencias. Más allá de los metros cuadrados de la estancia, la magnitud básica que se usa para fijar la potencia estimada, influyen muchos otros factores.

Entre ellos, el clima de la zona en la que vivimos, la orientación de la vivienda (y más en concreto, de la habitación elegida), el número de ventanas, su aislamiento, los materiales constructivos de la casa, el número de personas que habitan el espacio, o la influencia de otros electrodomésticos en la temperatura ambiente.

Por eso, desde Kosner siempre aconsejamos que se encomiende la instalación a un profesional, que tendrá en cuenta todas estas variables tanto al seleccionar el equipo más adecuado como a la hora de establecer la ubicación de las unidades interiores y exteriores.

Solo así nos aseguraremos de que haremos una elección óptima de acuerdo también con nuestro presupuesto.

Es fácil dejarse llevar por las ofertas de las grandes superficies, en las que el único factor relevante parece ser el precio. Pero si queremos disfrutar de un sistema de climatización eficiente y adaptado a nuestras necesidades, tenemos que considerar todos estos aspectos.
No obstante, sí es oportuno disponer de algunos criterios para saber mínimamente de qué potencia estamos hablando.

La potencia de un equipo de aire acondicionado la podemos medir en frigorías o en kilowatios. Una frigoría es una medida de absorción de energía térmica. Podría decirse que es la versión negativa de una caloría, aunque esta definición no sea rigurosa.

Cuando hablamos de un aparato de climatización y decimos, por ejemplo, que tiene una potencia de 3.000 frigorías, nos referimos a que genera esa cantidad de frigorías por hora.

A veces, en vez de frigorías, se usa la medida de kilovatios (en realidad, la más ortodoxa ). Una frigoría equivale a 1,163 watios. Por ejemplo, una potencia de 3.000 frigorías equivaldrá a 3.500 watios (3,5 Kw).

También es habitual otro tipo de medida, la BTU (British Thermal Unit). Una frigoría es igual a 4 BTU. Si seguimos con el ejemplo, una potencia de 3.000 frigorías se corresponderá con 12.000 BTU.

De forma sencilla, para calcular las frigorías necesarias en una estancia, tenemos varias posibilidades:

En función de la superficie. Medimos la superficie de la habitación (LargoxAncho) y la cifra obtenida la multiplicamos por 100 si vivimos en una zona templada y por 130 si habitamos en una área cálida.

Ejemplo: habitación de 20 metros cuadrados (5 largo x 4 de ancho) en zona templada: 20x 100= 2.000 frigorías

En función del volmen. Medimos el volumen de la pieza (Largo xalto x ancho) y multiplicamos la cantidad por 50.

Ejemplo: habitación de 50 metros cúbicos (5 largo x 4 de ancho x 2,5 de alto): 50x 50= 2.500 frigorías.

Vemos que hay una diferencia notable entre las dos maneras de medir. Por eso, quizá es más oportuno servirnos de tablas orientativas, basadas en cálculos complejos realizados por técnicos, como la que os indicamos a continuación.

Tabla orientativa de potencia de aire acondicionado KosnerPero como hemos dicho al principio, si tenéis dudas, lo mejor es que contéis con un profesional. Y por nuestra parte, estamos a vuestra disposición.