Funcionamiento aire acondicionado

Llegas a casa, enciendes tu sistema de climatización y en seguida te das cuenta de que algo no va bien. El equipo hace un ruido raro, aparece un código de error en el display, los botones del mando a distancia no reaccionan… En el artículo de hoy vamos a hablaros de 3 tipos de problemas: no enciende, no enfría y no calienta.

El aire acondicionado no se enciende…

Aunque parezca obvio, lo primero que debemos hacer es revisar si el equipo está enchufado y si el diferencial del cuadro eléctrico esté activado. También es posible que se hayan gastado las pilas del mando a distancia. Si después de verificar lo anterior el problema persiste, debemos llamar al servicio técnico para que revise y averigüe en concreto el origen de la avería.

Las causas pueden ser muy diversas. Un error de comunicación entre el mando y la placa electrónica del equipo, un fallo en el sistema de arranque, que se haya activado el corte de protección del motor o hasta directamente la rotura del compresor.

Si no enfría bien…

Si aparentemente funciona pero notamos que el aire no sale lo suficiente frío nos podemos encontrar con problemas de menor o mayor gravedad.

En el mejor de los casos, la causa esté en que los filtros o el ventilador estén sucios debido a una falta de mantenimiento de los mismos. Esto es bastante común ya que la limpieza de los filtros es una de las cosas a las que no se les presta la atención que requiere.

Sin embargo, que no enfrié también puede deberse a temas más graves como que haya una fuga en el circuito frigorífico que provoque falta de gas refrigerante, fallo en la sonda de temperatura interna o externa, recalentamiento del compresor…

En este caso, lo primero que habría que hacer seria revisar el estado de los filtros a nivel de suciedad y si una vez limpios el problema persiste, llamar al servicio técnico.

Si no calienta bien…

Cuando el aparato se encienda pero no expulsa aire caliente, nos encontramos con causas de origen similar al del caso anterior cuando no enfría correctamente.

Es decir, filtros sucios pero también errores en las sondas de temperatura, fallos en el compresor…

¿Por qué recalcamos siempre lo de llamar a un servicio técnico autorizado?. Porque para acertar desde el primer momento con la raíz del problema y evitar parches se debe conocer la estructura, funcionamiento y características de los componentes de la instalación y además revisar que todo este hecho acorde a la legislación vigente.

Las instalaciones erróneas de los sistemas de climatización están detrás de un gran porcentaje de las averías que terminan sucediéndoles a este tipo de equipos. Si por ejemplo una pieza del compresor se avería, quizás no baste con cambiarla ya que como la causa esté en la instalación, la nueva pieza se forzará y se volverá a estropear.