Una de las cosas que muchos padres se preguntan cuando tienen a su primer hijo es, “¿puedo utilizar el aire acondicionado con el bebé en casa?”. La respuesta es sí, pero usándolo de una manera correcta.

bebe aire acondicionado

Y es que los equipos de climatización son un gran aliado ya que nos permiten tener en nuestra vivienda una temperatura constante, agradable y controlada en todo momento. Esto es sinónimo de confort y salud para los más pequeños, sobre todo recién nacidos, ya que son especialmente sensibles a los efectos del calor y a los cambios bruscos de temperatura.

De hecho, el exceso de temperatura está detrás de problemas de conciliación del sueño por la noche, deshidratación de la piel, resfriados…

Sin embargo, los beneficios de los equipos de climatización no sólo se centran en regular la temperatura. En los últimos años se está apostando por incorporar tecnologías y funciones que mejoran la calidad del aire que se respira dentro de una estancia. Aire más puro, aire más saludable.

Dos ejemplos son la ionización y los sistemas de filtrado. El primero genera iones negativos que anulan las baterías y compactan el polvo. Con el segundo se purifica el aire del interior de la estancia eliminando gérmenes y neutralizando el crecimiento de microbios y realizando una función desodorizante del ambiente.

Como os decíamos al principio el problema no está en usar el aire acondicionado, sino en cómo usarlo. Al igual que un correcto uso tiene grandes beneficios para nuestro bebé, un uso incorrecto puede ocasionarle problemas respiratorios, irritaciones en los ojos…

¿Qué se debe tener en cuenta?: 6 consejos básicos para un buen uso del aire acondicionado cuando hay un bebé en casa.

1. Instalar un sistema de climatización en toda la vivienda y no únicamente en algunas estancias. Esto nos permite realizar una configuración uniforme de toda la vivienda evitando que haya cambios de temperatura entre las estancias.

2. En invierno, configurar los equipos para que se mantenga la temperatura entre 20ºC – 22ºC durante el día y entre 18ºC – 20ºC por la noche. Mientras que en verano, se debe mantener entre 24ºC – 26ºC durante el día y entre 26ºC – 28ºC por la noche.

3. Controlar que la humedad de las estancias está entre el 40% y 50%. Si es menor, humidifica la habitación para evitar problemas de escozor en los ojos o problemas respiratorios. Si pasa del 50%, deshumifica para evitar la generación de hongos causantes de alergias.

4. No dejes que el aire del aparato de aire acondicionado dé directamente sobre el bebé. Esto es fundamental.

5. Ventila todos los días los espacios de tu vivienda. Con sólo 5 minutos se renueva el aire de la vivienda.

6. Limpia periódicamente los filtros del aparato de aire acondicionado. Es clave para asegurarte un correcto funcionamiento. Polen, polvo, ácaros u hongos se acumulan en los filtros.