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Con la entrada del verano llega el buen tiempo y para combatir el calor nada mejor que contar con un buen aparato de aire acondicionado en la vivienda, oficina, comercio, fabrica… Pero ¿quién no se ha resfriado alguna vez por los cambios de temperatura entre casa, coche y trabajo?

Inflamaciones de garganta y de nariz, asma, infecciones respiratorias, problemas musculares, dolores de cabeza y problemas más graves, como la famosa legionelosis que cada año preocupa más a los científicos, están a la orden del día en estas fechas.

Y es que, según recoge el portal de salud “Saludemia”, el 20% de los resfriados que se producen en verano se deben a un mal uso del aire acondicionado.

El mal uso y mantenimiento de los aparatos de climatización está detrás de la mayoría de estas enfermedades. Por eso, desde Kosner queremos sugeriros cómo prevenir estos problemas. ¡Comenzamos!

Instalación correcta del equipo de aire acondicionado. Que los splits, cassettes, conductos u cualquier otro tipo de equipo que se haya utilizado en la instalación, estén ubicados en los lugares correctos aseguran una optima climatización. Y uno de los puntos más importantes es que el aire no incida directamente sobre las personas, ya que expone al organismo a corrientes perjudiciales y a cambios de temperatura bruscos.

Tener cuidado con los cambios bruscos de temperatura. El exceso de frío y los cambios bruscos de temperatura son el error más común. No es recomendable dar saltos superiores a 10-12 grados entre el exterior y un espacio climatizado. Los más vulnerables a esto son los niños, ancianos y personas con enfermedades respiratorias crónicas.

Regular bien el termostato del aire acondicionado. Cuando tenemos calor un hábito común es poner el termostato muy por debajo de lo recomendado. La temperatura ideal de tu aparato de aire acondicionado debe estar entre 23-25 grados durante el día. En cambio, durante la noche, si lo tenemos encendido, nunca lo bajaremos de 25 grados.

Evitar la sequedad del ambiente. Un equipo de climatización en funcionamiento va resecando el ambiente poco a poco. Es muy importante tratar mantener la humedad de la estancia por encima del 30%.

Realizar revisiones periódicas de los equipos. Seguir las recomendaciones de los fabricantes mantendrá el equipo en sus óptimas condiciones. Hay que tener en cuenta que, por ejemplo, los filtros son uno de los elementos más sensibles ya que en ellos se pueden acumular gérmenes y hongos que pueden dañar la salud.

La salud es uno de los aspectos a los que en Kosner prestamos mucha atención desde el propio diseño de nuestros equipos. Por eso, apostamos por incorporar filtros de carbón activo, sistemas de auto-limpieza o ionizadores.

El verano es una época en la que solemos tener vacaciones y más tiempo libre para disfrutar y estar con la familia, amigos… así que si no caemos enfermos, podremos aprovechar mucho más de estas fechas.