Comprar aire acondicionado

Con la previsión de calor, muchas personas se plantearán adquirir cuanto antes un equipo de aire acondicionado para sobrellevar las altas temperaturas. 

Por eso nos ha parecido oportuno repasar los aspectos más importantes que debemos tener en cuenta a la hora de comprar, para que la adquisición sea lo más acertada e útil posible, a pesar de las prisas.

Aquí va nuestra guía de compra del aire acondicionado:

1. No compres por impulso

A pesar de que el agobio del calor nos empuja a  comprar lo primero que vemos en una gran superficie, no es lo más recomendable. Una vez instalado, el aire acondicionado durará muchos años y hemos de asegurarnos de que responde a la perfección a las necesidades de nuestra vivienda.

Visita varios establecimientos y déjate orientar por un instalador profesional. No es un tipo de electrodoméstico en el que funciona el hágaselo usted mismo.

2. Repasa las condiciones de la vivienda.

El equipo elegido tiene que responder a las características de nuestra casa y a las necesidades de climatización. Por ello, debemos hacernos varias preguntas:
¿Vamos a acondicionar una habitación o varias? Según la opción elegida, cambian los tipos de dispositivo.
¿En qué zona geográfica vivimos y cuál es su temperatura media? Esta información influirá en la potencia necesaria  y en la previsión de uso, sea para refrigerar o para calentar  (la mayoría de los equipos actuales tienen función de bomba de calor).

¿Cómo es la orientación y la calidad del aislamiento? Si la vivienda está más expuesta al sol o carece de un aislamiento de calidad, las necesidades de climatización varían.

¿Es nuestra residencia habitual o se trata de una segunda casa? No es lo mismo si vamos a utilizar el aire acondicionado puntualmente o si será un electrodoméstico de uso cotidiano.

3. Tipo de instalación que necesitamos.

La respuesta a las preguntas del apartado anterior nos determinará el tipo de instalación. Lo más habitual es que recurramos al sistema split, que requiere menos obras.

La unidad interior se coloca en la habitación que vamos a climatizar y la exterior en la fachada o en el balcón (ojo con la normativa municipal y el permiso de la comunidad de vecinos, ya que hay ocasiones en que no se permite colocar las unidades exteriores fuera de la vivienda).

Si queremos climatizar varias estancias, podremos recurrir a un sistema multicombi o multisplit (una sola unidad exterior y varias interiores) o a una instalación por conductos.

En este caso, o bien contamos con una preinstalación ya hecha, o bien hemos poder instalar un sistema de falsos techos para poder ubicar los aparatos y las tuberías. Se trata de una obra más compleja, pero con mayor versatilidad y menor impacto visual cuando queremos acondicionar toda la vivienda.

Incluso, si nos planteamos un proyecto más estructural, existen soluciones de climatización más avanzadas, similares a las que se realizan en oficinas o plantas industriales. Un instalador te informará.

Si nuestras necesidades son muy puntuales y no queremos incurrir en obras o gastos excesivos, a lo mejor la solución es un equipo portátil. Presenta la flexibilidad de ponerlo a funcionar de inmediato y de llevarlo a cualquier lugar, pero sus prestaciones no son las mismas que las de los sistemas fijos. No obstante, sus prestaciones han mejorado mucho en los últimos años.

4. Revisa las características técnicas del equipo

Muchos equipos split tienen un aspecto exterior muy parecido. Sin embargo, pueden ser muy distintos, y aquí lo que importa sobre todo es el exterior.

Lo primero que debemos saber es la potencia que necesitamos, algo que viene determinado, entre otros factores, por la superficie de las estancias, la ubicación geográfica, la orientación y el aislamiento. Un equipo escaso de potencia no logrará refrigerar lo suficiente y uno sobrado generará exceso de humedad en el ambiente.

Un segundo aspecto clave es la eficiencia energética. Hoy lo recomendable es adquirir un equipo con calificación energética A, que funcione con eficacia, no consuma mucha electricidad y sea respetuoso con el medio ambiente.

A la eficiencia contribuye el que el dispositivo use tecnología inverter, un sistema de compresión de velocidad variable que adapta el funcionamiento con mucha más precisión que los compresores tradicionales.

En tercer lugar, hemos de valorar el nivel de ruido, ya que un equipo muy ruidoso puede arruinar el confort de la buena temperatura y llevarnos a evitar el uso del aire acondicionado. Los equipos de hoy son mucho más silenciosos que antes, pero hay diferencias.

En cuarto lugar, conviene repasar otros apartados cuya utilidad importa sobre todo a medio plazo. Por ejemplo, que disponga de controles avanzados de temperatura, para que la mejor zona de confort esté siempre alrededor de las personas, o que cuente con filtros especiales para mejorar la calidad del aire.

5. Valora el servicio técnico

Este aspecto no es menos importante. Como siempre recomendamos en Kosner, lo mejor es que el estudio previo y la instalación la realicen profesionales cualificados. Que el agobio del calor no te confunda y asegúrate de tratar con técnicos autorizados y especialistas en aire acondicionado.

Y además, valora el servicio postventa de los equipos, la vigencia de las garantías (hasta cinco años en algunos componentes) y el servicio de mantenimiento (necesario para asegurar una larga vida útil a tu aire acondicionado).

6. Busca el mejor presupuesto.

Al igual que en otras inversiones domésticas, pide al menos tres presupuestos para poder decidir adecuadamente de acuerdo con tus posibilidades.

El precio final debe incluir el coste de los equipos y el material de instalación, el transporte y la mano de obra. Piensa que el trabajo del instalador es tan importante como el coste del equipo, por lo que cuidado con ahorrar en este apartado.

Por otra parte, como ya hemos dicho, es interesante contar con un presupuesto de mantenimiento anual para mantener tu aire acondicionado en las mejores condiciones.