fbpx

Ojos llorosos, rinitis, tos, estornudos… ¿Os suenan estos síntomas?. El polen y otros alegérnos como el polvo o los ácaros cada vez hacen estragos en más personas provocando afecciones como asma y otros problemas respiratorios. Y si esto fuera poco, desde hace años el cambio climático ha entrado en juego y ha extendido estos molestos fenómenos al final del invierno, el verano y hasta el otoño. Ya no es extraño asomarse a la ventana en febrero y ver una pátina de polvo amarillento en cualquier superficie exterior: la producción de polen es cada vez más temprana y hay más casos de alergias.

filtros aire acondicionado

Poco podemos hacer para limpiar el ambiente exterior, pero tanto en nuestra casa como en la oficina contamos con una herramienta que, además de refrescar el ambiente, se ha convertido en un aliado fundamental de las personas alérgicas: el aire acondicionado.

Para conseguir que los aparatos cumplan con su doble cometido de refrescar el ambiente y limpiar el aire, solo es necesario limpiar el filtro del aire acondicionado una vez cada tres meses, aunque si tienes mascotas en casa o se acumula mucho polvo, es conveniente que lo hagas con más frecuencia.

Y el procedimiento es tan sencillo como rápido y efectivo. Para llevar a cabo esta tarea asegúrate primero de que el aparato está desconectado. Después solamente tienes que levantar la cubierta protectora de la unidad interior y extraer los filtros manualmente sin tocar las lamas metálicas para evitar posibles daños. Con los filtros fuera de la unidad, puedes limpiarlos de dos formas:

  • Si vas a utilizar inmediatamente el aire acondicionado, puedes pasar el aspirador doméstico por encima de ellos con cuidado para retirar todas las partículas que permanecen retenidas.
  • Si necesitas una limpieza más en profundidad y no tienes previsto usar el aparato a continuación, saca los filtros, sumérgelos en agua tibia con un poco de detergente neutro y déjalos secar a la sombra. Recuerda que el agua que utilices debe estar templada. Cuando estén completamente secos, solo tienes que volver a colocarlos en la unidad interior y disfrutar de aire limpio y puro. Es muy importante que te asegures de que instalas los filtros cuando se han secado por completo porque de lo contrario se podrían generar malos olores.

Además de limpiar los filtros, también es conveniente que retires periódicamente el polvo que pueda acumularse en la superficie de la unidad interior. Para ello solo hay que pasar un paño ligeramente humedecido en agua y secarlo a continuación.

Este sencillo mantenimiento no solo te permitirá disfrutar de un aire más limpio en tu casa o tu oficina, sino que también contribuirá a optimizar el rendimiento de tu aparato de aire acondicionado.